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Cosas Extrañas

En la mañana estaba tan preocupado de llegar a la hora que me olvidé, y me levante con el pie equivocado, con aquel precioso pie que nunca debes levantarte especialmente, si aquel día será un día ajetreado, en el que no sabes que te puede pasar si no te cuidas.

Avansé hasta el jardín para abrir la puerta de calle, iba perfectamente arreglado y perfumado con aquella deliciosa colonia inglesa, que cubría mi cuello por años, pisé a Baldomero el obeso gato de mi vecina, creo que le quebré una pata, chuta, lo del mal día recién estaba empezando. Caminaba asustado y moviendo el cuello como avestruz, mirando todo lo que pisaba o a lo que me aproximaba. Por fin llegue a la estación Plaza Egaña para tomar el metro hasta el trabajo, miré mi reloj pulsera y estaba detenido, sabia que era tarde, que la mañana había pasado hace bastante rato, y pensaba mientras caminaba hacia un extremo del anden, ¿Qué le voy a inventar al jefe esta vez?, me va a despedir, ¡ya sé!, le voy a contar el cuento de la abuelita, que me quede a cuidarla, etc.

Listo por lo menos mi ánimo había subido un poco. Me apronté por que venia el tren, tomé mi portafolio. El tren pasaba, llegándome la brisa en el rostro sin mover un solo de mis cabellos (¿será por que estaba engominado?), esperaba esperanzadamente que quedara justo al frente de la puerta, pero el tren pasó de largo y avanzaba, y avanzaba, y yo veía como se alejaba de mi ¿por qué?, debía haberse detenido como todas las mañanas. Corrí un poco para ver si lo alcanzaba y lograba por ultimo, colgarme de él

.Me estremecí y quede congelado junto a una corrida de asientos de extraña forma naranja. Mire al suelo buscando algún consuelo, que estaba seguro que este no me lo daría, y observé que había pegada una franja de tono bermellón que decía; “detención del tren entre las 14:00 hrs. y 20:00 hrs.”





-Catúbela

1 comentarios:

grotesco bringer of the lulz dijo...

jajaajaj
pero cuenta d donde t parece conocida la actitud pue

 
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